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Test de intolerancia a la fructosa

El test de intolerancia a la fructosa es una prueba de aliento que mide la capacidad del intestino para descomponer la fructosa, un azúcar que se encuentra en muchos alimentos, incluyendo frutas, verduras, miel y algunos productos artificiales.
La prueba consiste en administrar una solución de fructosa por vía oral y recolectar el aire espirado a intervalos regulares para determinar la cantidad de hidrógeno y/o metano exhalados.
El test de aliento de intolerancia a la fructosa (también conocido como prueba de hidrógeno espirado) es una herramienta útil para:

  • Diagnosticar la malabsorción de fructosa, lo que significa que la fructosa no se absorbe correctamente en el intestino delgado y llega al intestino grueso, donde la flora intestinal la metaboliza.
  • Identificar posibles problemas digestivos asociados con la ingesta de alimentos ricos en fructosa, como gases, hinchazón abdominal, diarrea y náuseas. Ayudar a establecer un plan de tratamiento y dieta adecuado para personas con intolerancia a la fructosa. Cómo se realiza la prueba:
  • Preparación: Se debe seguir un régimen alimentario específico antes de la prueba, generalmente evitando alimentos con fructosa y siguiendo instrucciones de ayuno.
  • Administración de fructosa: Se consume una cantidad controlada de fructosa por vía oral.
  • Recolección de muestras de aliento: Se recolectan muestras de aire espirado a intervalos regulares (cada 30 minutos o cada 15 minutos) durante un periodo de tiempo determinado (generalmente 3-3.5 horas).
  • Análisis de gases: Se analizan las muestras de aliento para determinar la cantidad de hidrógeno y/o metano exhalados.